lunes, 26 de febrero de 2018

¿ES BUENO DEJAR GANAR A TU HIJO CUANDO JUEGAS CON ÉL?


  • Si gana, no trabajas con él la tolerancia a la frustración y otras emociones relacionadas. Por tanto, cuando juegue con otros niños y no gane, tratará de hacer trampas y si aún así no consigue nada llorará, se pondrá triste o se enfadará con los demás. Por tanto, es mejor enseñarle a gestionar esas emociones estando contigo. La felicidad momentánea o el éxito que le puedes dar ahora, será la decepción y el fracaso del mañana. Es importante que aprenda que cometer un error no te convierte en un fracasado, de la misma forma que perder en un juego no te convierte en perdedor. Tu hijo debe aprender que cuando suspende un examen, no hay que quedarse sólo con la nota sino analizar los fallos para poder hacerlo mejor la siguiente vez. Así que ¿por qué dilatar en el tiempo esta lección tan importante?
 

  • Evitas problemas o confrontaciones en casa, pero no sucederá lo mismo cuando juegue fuera. Es importante que le ayudes a resolver conflictos de forma asertiva. Si hay una situación que no te gusta, háblalo con otras personas para que puedan ayudarte, no huyas del problema.
  • Piensa que las cosas se pueden obtener sin esfuerzo. Si pierde, puedes motivarle para que siga luchando por superarse y él mismo puede ver pequeños avances si se concentra. Al menos es lo que hacemos en el estudio, no les dejamos ganar por sistema, sólo empiezan a ganar cuando se concentran, son más rápidos… Aunque es verdad que no les dejamos ganar, si vemos que se están esforzando nos aumentamos la dificultad a nosotras o disminuimos la suya para que el juego sea más justo para ambos. A veces con quedarse cerca de ganar 3-2, (a pesar de haber perdido, ya les motiva a intentarlo el día siguiente).
  • No trabajas la empatía: Con ganar y con perder estás ayudando a que mejore sus habilidades sociales y se ponga en el lugar de los demás. Por ejemplo, el niño aprender que hay que dejar de lado la competitividad y el orgullo y felicitar a la persona que ha ganado con deportividad o cuando gana trata de no celebrarlo demasiado para no humillar y herir los sentimientos del que ha perdido. Todo eso, conseguirá que los niños quieran jugar más con él y sus relaciones se consoliden
En definitiva, se trata de aprovechar el juego de otra manera. Se divertirá contigo y pasará un buen rato, pero a la vez será educativo y estarás trabajando muchos otros aspectos importantes para su desarrollo
Fuente: http://www.ayudartepsicologia.com/blog/bueno-dejar-ganar-hijo-cuando-juegas/

lunes, 19 de febrero de 2018

10 BENEFICIOS DE JUGAR EN FAMILIA

Las investigaciones sobre los beneficios del juego en familia para el buen desarrollo de los niños como las realizadas por la psicóloga Marta García-Lomas y otros, son concluyentes y AFIRMAN QUE JUGAR EN FAMILIA es un ejercicio fantástico para fomentar la socialización y estrechar los lazos familiares de los menores con padres y hermanos.

Hemos resumido estas conclusiones en los 10 beneficios psicológicos que aporta el juego en familia:

1. Los padres son un aspecto imprescindible cuando un hijo juega, ya que son su referente, los que le enseñan cómo y con qué jugar, al regalarle los juguetes y explicarle su funcionamiento.

2. A través del juego los padres ayudan a los niños a desarrollar la imaginación y la socialización.

3. El juego hace que mejore la relación paterno-filial. También, con hermanos, hace que se conozcan mutuamente y mejore la relación entre ellos.

4. Jugando, los hijos sentirán que sus padres no son solo una figura de autoridad que está presente en su educación, sino también en la diversión y el disfrute. Esto supone también una importante forma de expresar el cariño.

5. Cuando un niño termina un puzzle o coloca bien una pieza, y los adultos le felicitan por ello, contribuyen a mejorar su autoestima y motivación. La sensación positiva que se produce en el hijo hace que quiera repetirlo con mayor frecuencia y que se enfrente con más fuerza a nuevos retos y actividades.

6. Jugar con los hijos es una forma de conocer sus necesidades e intereses, porque los niños suelen expresar sus sentimientos y preocupaciones a través del juego.

7. El juego también muestra cuáles son las habilidades, limitaciones y virtudes de los niños, lo que para los padres supone una valiosa información sobre las aptitudes, los gustos y el carácter de sus hijos.

8. Jugar es una estupenda manera de aprender los unos de los otros, porque los hijos pueden enseñar cosas a los padres a través del juego, igual que los padres enseñan a sus hijos.

9. Es una fuente de experimentación y conocimiento de uno mismo y de los que le rodean, tanto con los padres como con los hermanos, ya que aprenden al jugar todos juntos y observarse entre ellos. Además, toman conciencia de la pertenencia a un grupo.

10. También aprenden a relacionarse, a respetarse y a cumplir las normas socialespara integrarse mejor en la grupalidad.

Al final, el artículo nos aporta una reflexión en forma de conclusión,: lo importante en el juego no es el resultado final, quién gane o quién pierda, sino todo el proceso y el tiempo que se ha compartido.... es importante tener en cuenta que no solo es necesario jugar en familia, los niños también deben aprender a jugar solos y con sus iguales.

Os aportamos un link donde podéis amplía la información sobre las bondades del juego en famiila, titulado: El juego en familia: motor del aprendizaje


lunes, 5 de febrero de 2018

“CÓMO ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS A SABER PERDER”

Este artículo de José Luis Jarque nos describe claramente una situación bastante frecuente en las familias. Este pedagogo nos expone en qué consiste la situación, las consecuencias que suele implicar y sobre todo, nos ofrece algunos consejos para abordar este comportamiento desde la familia.
En qué consiste el problema
Cuando un padre dice que mi hijo no sabe perder, suele señalar que su hijo se siente muy frustrado cuando pierde, normalmente en el contexto de un juego o deporte.

Se siente frustrado, sufre de manera desmedida, abandonan el juego antes de terminar o incluso, lloran, se enfadan o llegan a encolerizarse.

En otros casos, encajan de tal manera el hecho de perder que lo que suele provocar es que abandonen la dedicación a esos juegos o deportes.
Consecuencias de no saber perder
Las consecuencias pueden ser varias. La más importante es que no se supera la falta de tolerancia a la frustración, pero también se pierde la oportunidad de aprender de las propias derrotas, se pierde afán de superación y deportividad.
Importancia de saber perder
Tan importante como saber ganar, es saber perder, porque ganar y perder son las dos caras de la misma moneda del juego, del deporte… o de la vida misma.

Hay que enseñar a ganar… y hay que enseñar a perder.
Cómo enseñar a saber perder
A continuación presento algunas orientaciones y consejos para que, de manera progresiva, enseñéis a vuestros hijos a saber perder.
1. Tolerar la frustración
Afirmar que mi hijo no sabe perder implica en el fondo, que mi hijo no es capaz de tolerar la frustración. Perder es frustrante, pero perder en un juego o en un deporte es una frustración que se debería llegar a tolerar.

Lo primero es enseñar a tolerar frustraciones y en el juego es una buena oportunidad. La opción no es evitar las frustraciones, sino dejar que las “sufran” y el propio niño sea capaz de “digerir” ese sentimiento negativo.

Porque desgraciadamente la frustración forma parte de la dinámica humana y tolerarlas y afrontarlas, forma parte del afrontamiento de la vida.

No es una buena actitud aprender a abandonar ante la primera desilusión o dificultad.
2. Evitar la derrota continuada

Lo que sí habrá que evitar, especialmente en los juegos, es que pierda constantemente. Perder y no tener casi nunca la opción de ganar, provoca desmotivación.