lunes, 21 de mayo de 2018

Las 7 actividades que tus hijos deben hacer fuera del colegio resumidas en un esquema

Sí, el judo, la pintura, la música o la danza están muy bien. Complementan todo lo que nuestro hijo aprende en el colegio y además le aportan muchos beneficios. Pero a veces (y parece ser que cada vez con más frecuencia) olvidamos esas actividades básicas, mucho más baratas y más enriquecedoras. Tal vez porque pensamos que es obvio, que son demasiado básicas... o porque simplemente no caemos en la cuenta de que son fundamentales para nuestros hijos.

Nos referimos a actividades tan necesarias para nuestros hijos como jugar ... o aburrirse. Pero hay más. Observa con atención este genial esquema con las 7 actividades básicas que tus hijos deben hacer fuera del colegio. ¿Las tendrás en cuenta?

Imprime y ten presente este genial esquema con las 7 actividades que tus hijos deben hacer fuera del colegio todas las semanas
Ya sea durante la temporada escolar o en vacaciones, estas son sin duda las mejores extraescolares a las que puedes (y debes) apuntar a tu hijo. La idea, que parte de la escuela Montessori, nos parece perfecta para imprimir y tener siempre presente. Porque a veces se nos olvidan las cosas básicas. Y porque sí, ante tanta información, y tanta oferta de actividades fascinantes para nuestro hijo, cada vez nos resulta más difícil centrarse en las cosas importantes. Sin desmerecer a la práctica de fútbol, danza, música o pintura, estas otras extraescolares son mucho más esenciales y mucho más baratas:

1. Participar en las tareas de la casa. No es una propuesta. Es prácticamente una obligación. Si los niños tienen derechos, también obligaciones. Y entre ellas está colaborar en casa. Pero es que además estas tareas no suponen ningún castigo para ellos, sino más bien de un premio. Está demostrado que los niños que participan en las tareas del hogar se sienten más valorados y son mucho más independientes, lo que contribuye en hacer crecer su autoestima y en mejorar la confianza en sí mismos. Se sienten parte importante de la familia y además experimentan lo que significa por primera vez la responsabilidad. 

2. Jugar. Jugar con papá, con mamá, con los hermanos. Jugar con los amigos, con los abuelos o los tíos. Jugar con primos y vecinos. Jugar en soledad, porque también se puede. Jugar, que significa además (no lo olvides nunca) aprender.


3. Ir o salir fuera de casa. Salir de paseo. Salir al parque, de excursión al campo o si se puede... ¡a la playa! Salir de excursión implica para el niño moverse, saltar, correr, descubrir, imaginar. 

4. Dibujar. ¿Sabes la cantidad de beneficios que tiene para un niño usar sus lapiceros de colores? No hace falta que tu hijo sea un Picasso, basta con que use su imaginación. Pintar hace que desarrolle su psicomotricidad fina, que centre su atención, que potencie su paciencia, que mejore su autoestima, que imagine, cree, fantasee... ¿Necesitas más razones para animarle a dibujar?

5. Leer. Si hablábamos de los beneficios de dibujar, no podemos más que rendirnos a las maravillas de la lectura. Leer para un niño supone abrir una puerta enorme hacia el aprendizaje. Los libros son transmisores de valores, de emociones, de vocabulario... Ayudan a los niños a desarrollar la memoria, la atención, la comprensión lectora. Y por supuesto, incentivan su imaginación. 

6. Aburrirse. Tendemos a pensar que nuestro hijo debe estar ocupado constantemente con algo. '¡Que no se aburra!'. Así que programamos su agenda con ciento de actividades, le ofrecemos miles de juguetes, encendemos la televisión, jugamos con ellos para llenar esos pocos minutos que les quedan libres... Gran error. Esos minutos (los minutos que le quedan libres) son los que debemos dejar precisamente libres. Para que se aburran. ¿Sabes por qué? Porque el aburrimiento es un generador de ideas fabuloso. Si dejas que tu hijo se aburra, estarás potenciando su creatividad, su capacidad para inventar e imaginar. ¿No te parece fascinante? 

7. Nada de tele, tablet ni aparatos electrónicos en 24 horas cada dos días. Bueno, y aquí llega la actividad más polémica y complicada de sobrellevar. Sí, para qué negarlo: hoy en día, la tablet y la televisión están presentes en la vida de los niños todos los días de la semana. Ya ni imaginamos cómo era la vida antes, ¿verdad? ¿Y si probamos? ¿Y si intentamos llenar un día entero con otras actividades 'no electrónicas'? ¿Qué pasará? ¡Intentémoslo!

Ya sabes, si tienes alguna duda sobre las extraescolares a las que deberías apuntar a tu hijo, oqué actividades puedes aprovechar para llenar sus días de vacaciones, observa durante un rato este esquema. ¡Y fuera dudas!

lunes, 14 de mayo de 2018

Rutas para hacer con niños por Asturias

Con la llegada del buen tiempo conocer los paisajes asturianos en familia puede ser la opción perfecta. Por eso os ofrecemos algunas de las mejores rutas para que los niños disfruten de la naturaleza de la región de una forma divertida y a la vez saludable: 

Senda del Oso 

Se puede hacer andando o en bicicleta, que suele ser la opción preferida de muchos excursionistas. Su recorrido, de 22 kilómetros, discurre siempre paralelo al río y atraviesa tres desfiladeros, siete puentes y una treintena de túneles. Es una ruta del todo segura, ya que todo el camino transcurre por firme asfaltado, con valla protectora e iluminación automática en los túneles largos. Cuando se pasa junto al cercado se puede ver alguno de los osos si se encuentran por los exteriores del recinto. 

También se puede visitar la Casa del Oso, perteneciente al Principado de Asturias, pretende ser el punto de encuentro y centro de información para todas aquellas personas que desean conocer el oso pardo. La Casa del Oso alberga la sede oficial de la Fundación Oso de Asturias. 

El Camín Encantáu 

El sendero se inicia en la localidad de la Venta (Llanes) Se trata de una ruta idónea para toda la familia. No conlleva grandes desniveles ni riesgos de ningún tipo y además está lleno de curiosidades ya que a medida que se avanza en el camino, se descubren las diferentes figuras 'encantadas'. Se trata de personajes de la mitología asturiana con sus correspondientes explicaciones para que los excursionistas se empapen de este tipo de cultura. Sin duda, una magnífica oportunidad para adentrarse en la naturaleza más autóctona y sentir su verdadero sentido ancestral. 

Costa de los Dinosaurios

Los dinosaurios suelen llamar la atención de los niños y qué mejor manera que conocer un poco más de su historia haciendo una ruta y ver las huellas que dejaron en Asturias. Se conoce como 'Costa de los Dinosaurios' al sector litoral comprendido entre las localidades de Gijón y Ribadesella y caracterizado por la abundancia de huellas y restos óseos de dinosaurios y otros reptiles jurásicos. A lo largo de este tramo de costa pueden visitarse nueve yacimientos de icnitas de dinosaurios, localizados en los concejos en Villaviciosa, Colunga y Ribadesella. 

Para completar la jornada, además, se puede visitar el Museo del Jurásico de Asturias afincado en Colunga donde parece que los dinosaurios cobran vida. Allí se muestra la evolución de la vida en la Tierra desde sus inicios hasta la llegada del hombre, haciendo especial hincapié en el Mesozoico, más conocido como era de los dinosaurios. 

Ruta del Alba 

Es uno de los recorridos más asequibles y hermosos que pueden emprenderse por la naturaleza asturiana. Discurre paralela al río Alba por un antiguo camino de pastores y arrieros que comunicaba Sobrescobio con el vecino concejo de Aller; posteriormente esta vía sirvió para la evacuación del hierro procedente de la mina Carmen, en pleno monte de Llaímo. 

Ruta por el Desfiladero las Xanas 

En el corazón del centro de Asturias se encuentra este magnífico desfiladero. Fue declarado Monumento Natural por el Principado de Asturias, en abril de 2002. Es una de las mejores elecciones como ruta de iniciación para pequeños y mayores por su escasa dificultad. 
El trayecto, de 8 kilómetros por el concejo de Santo Adriano, se hace en tres o cuatro horas (ida y vuelta) y no tiene mucho desnivel. La senda fue tallada en la roca, en un antiguo proyecto para conectar los pueblos de Pedroveya, Rebollada y Dosango con el valle del Trubia. En nuestro caminar hacia Pedroveya, iremos atravesando varios túneles esculpidos en la piedra. 

Ruta circular por los Lagos de Covadonga 

En Cangas de Onís, en el corazón de los Picos de Europa hay infinidad de rutas, incluyendo muchas de alta montaña, pero esta circular, a pesar de su sencillez y poca longitud, es una buena opción si queréis conocer un poco más el entorno de los lagos, más allá de la típica visita en coche. Está señalizada en todo momento con marcas de color amarillo y blanco. Parte del aparcamiento de Buferrera, hacia el Mirador del Príncipe, Las Minas, el lago Ercina, El Hayedo Palomberu y la Vega de Enol. 

Fuente: ELCOMERCIO.ES 

lunes, 7 de mayo de 2018

Actividades en el tiempo libre

En ocasiones, como padres, tíos/tías, padrinos/madrinas o familiares nos preguntamos qué hacer en el tiempo libre con los niños, podemos buscar actividades juntos, que les motiven y que nos gusten a nosotros como adultos. 

Sin embargo hagamos lo que hagamos es importante procurar no modificar demasiado sus horarios. No nos damos cuenta que les acostamos más tarde, les levantamos más tarde, comen más tarde… el cambio de rutinas cuando son muy pequeños lo notan mucho. 

Muchas veces pensamos que no se portan igual en casa que en la escuela, eso es cierto; en casa, hay otros roles y es normal que los niños se comporten de forma diferente. Sin embargo, hay veces, que les notamos irascibles, como rabiosos… es simple, cambio de rutinas. Os aconsejamos disfrutar juntos del tiempo libre, pero en sus horarios más que en los nuestros. 

Por otro lado, podemos encontrar un sinfín de oportunidades para vuestros niños, un espacio de ocio constructivo, educador y potenciador de las cualidades del individuo. Y aquí os ofrecemos algunos ejemplos: 

Fuera de casa 

- Salidas a espacios naturales: Los parques, plazas, paseos y playas, son un entorno potencial de disfrute y aprendizaje familiar. Es importante que los pequeños aprendan a participar del tiempo de ocio de los padres y madres. Es positivo buscar lugares comunes de disfrute, no sólo instalaciones infantiles, lugares que promuevan el intercambio y que provoquen preguntas en el niño. 

A veces nos limitamos a cumplir la función de cuidadores cuando salimos de casa, pero podéis aprovechar éstas salidas eligiendo espacios diferentes que os relajen y os hagan disfrutar tanto a los mayores como a los pequeños: un paseo por la playa, o por el monte, un día de cálido otoño, será para vuestros hijos un gran descubrimiento. Preguntas, curiosidad, olores, diversas texturas al alcance de la mano… 

Elegir lugares donde puedan experimentar bajo vuestra cariñosa y atenta mirada: ¿cuánto me puedo separar de mis padres sin que me llamen?, ¿ésto pincha?, ¿qué es eso que suena?,…la hierba está hecha de diferentes plantas… ¿cuántos tipos de árboles hay? 

Disfrutar de poder descubrirles el mundo. Cada pregunta será una oportunidad para conocer a vuestros niños y plantear cuestiones más profundas, incluso podéis intentar corregir algún mal hábito o conducta jugando con ejemplos que sean claros para ellos, recordar que suelen comprender muy bien las enseñanzas de las fábulas y cuentos. 

“Cacería de especímenes”: mientras disfrutéis de éstos espacios naturales podéis proponer un juego muy sencillo. Consiste en convertiros en investigadores y capturar diferentes especímenes que estén a vuestro alrededor. Haréis una lista de cosas que tienen que ser encontradas: dos hojas rojas, una piedra marrón, una concha blanca, 5 palitos diferentes…, al llegar a casa podéis clasificarlas, pegarlas, hacer un collage o guardarlas como recuerdo de un día divertido. 

Recordad que también hay un tiempo para descansar, para relajaros, escuchar sonidos, y observar en calma lo que os rodea. El tiempo de descanso es fundamental en una tarde de ocio, y os enseña a estar en compañía comprendiendo que hay un momento para cada cosa. 

- Salidas culturales: Un aspecto a tener en cuenta es no limitaros por el hecho de tener un niño en edad infantil, podéis acudir con ellos a museos, conciertos, teatro, danza, etc. Será una experiencia inolvidable. 

No es necesario que el pequeño comprenda todo lo que sucede. Podéis explicarle qué es lo que vais a hacer y cómo para que pueda anticiparse a los acontecimientos y reducir el estrés que le provocan las nuevas situaciones. 

Estad atentos y darles la opción de retiraros si veis que la experiencia no es de su agrado: el ruido le molesta, las caras le asustan…, no hay que forzar éste tipo de vivencia, sólo hay que habilitar que suceda. 

Simplemente posibilitar el conocimiento de diversos ámbitos, de personas distintas, de diferentes ambientes sociales, harán que vuestros hijos crezcan interesados por un mundo que les ofrece un sinfín de oportunidades.
Abrid su abanico de conocimientos, ofreciéndoles oportunidades para descubrir sus propias capacidades, acompañándoles en el proceso de descubrimiento de todo lo que les rodea, y a su vez utilizar éstos momentos para educar en los valores que consideréis importantes. 

“La magia de la memoria”: Al llegar a casa podéis investigar cómo fue la experiencia planteando un dibujo de lo que más les ha gustado o lo que no, ¿qué les causó más sorpresa? o ¿susto?, qué les gustaría cambiar… 

Y si todas estas actividades podéis hacerlas en compañía de otros niños de la familia o amigos aún mejor; ya que a veces los pequeños sólo se relacionan con sus iguales en la escuela. Es enriquecedor para ellos poder conocer e interactuar con otros niños de diferentes edades. 

- En casa: Estimular a vuestros hijos es importante, recordar también que aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos, y por esto el ambiente que tengamos en la casa es fundamental en su aprendizaje. Libros a su alcance, música, y un espacio de juego propio dónde liberar su imaginación. Los pequeños también deben aprender a jugar solos, a nutrir su tiempo libre de su propia inventiva, más allá de la tv, o juegos interactivos.
Materiales como pinturas, folios A3, plastilina, módulos de construcción, son imprescindibles en el espacio de juego. Una forma de activar su imaginación es por medio del “Gran Cajón de Tesoros”, les dará oportunidades para buscar sus propias maneras de estimularse, jugando con ellos mismos, sin el constante llamado de atención a los padres. 

“El Gran Cajón de Tesoros” consiste en una simple caja de cartón o del material que prefieran, donde ir guardando tesoros que vayan encontrando, sin incluir juguetes tradicionales: piñas, castañas, conchas, distintos objetos de diferentes materiales, una cuchara, un botecito de plástico, frasco de perfume, rollo de papel, latas cerradas conteniendo arroz, judías o pequeñas piedras, colador de té, tapaderas, timbre de bicicleta, cazo, llavero, cencerro, campanilla, trompeta… etc. 

La multiplicidad de objetos heterogéneos con los que jugar y crear asociaciones nuevas y diferentes, estimulará su capacidad de concentración, la creatividad, disposición y aptitud para aprender solo e investigar un mundo más pequeño pero no menos complejo. 

Cocinar con ellos en casa es otra forma de implicarnos en su tiempo de ocio y enriquecer la comunicación con vuestros hijos. 

Disfrutar, reír y volver a experimentar esa primera vez es descubrir algo, pero ahora es la ocasión de vivirlo en vuestros hijos. 

lunes, 30 de abril de 2018

Educar a los niños en el respeto por el medio ambiente


En el siguiente artículo, realizado por la psicóloga infantil María del Mar García Orgaz, podemos encontrar un buen estímulo en el que encontrar algunas ideas acerca de como transmitir a nuestros hijos el amor y respeto por el medio ambiente., por nuestra casa que con frecuencia le damos la espalda y le causamos daños que, en ocasiones, son irreparables 

Os animo a que lo leías con atención y con intención de contribuir a mitigar el daño y a hacer de este, nuestro jardín, un frondoso lugar en el que las futuras generaciones puedan sentirse agradecidas por el regalo que le hemos legado. 

Cómo educar a los niños en el valor del cuidado a la naturaleza 

Sin duda, uno de los valores que los adultos podemos inculcar a nuestros niños es el cuidado del medio ambiente. Puesto que todos los seres humanos formamos parte de un ciclo evolutivo y ocupamos un puesto transitorio en la vida, todos somos responsables del futuro, ya que nuestros antecesores han depositado en nosotros la esperanza en la continuidad. 


Enseñar a los niños a cuidar la naturaleza

Una de las maneras de introducir la responsabilidad por la continuidad de las especies y por la conservación de la naturaleza es dar a los niños una visión cósmica del universo, de la Tierra, siempre de modo accesible para su edad. 

Hablarles de un eje del tiempo, de manera que conozcan el pasado y se identifiquen con él: por ejemplo, con los fundadores de nuestra ciudad o de nuestro pueblo y, después, conducirlos a imaginar cómo les gustaría que fuera en el futuro su ciudad o su pueblo y llevarlos a plantearse qué pueden ellos hacer para lograrlo. Así entenderán que el futuro de sus hijos y de sus nietos depende del papel que ellos desempeñen en el presente. 

Hay muchas ocasiones para abordar de forma concreta y cercana el tema de la ecología, ya que los niños ven continuamente en la televisión noticias que aluden a atentados contra el medio ambiente. Noticias que a algunos pue­den parecer ajenas y que, sin embar­go, son oportunidades valiosas para relacionarlas con el consumo racional en nuestra propia casa. El hundimiento de un petrolero puede ser la ocasión, por ejemplo, para hablar con nuestros hijos sobre el uso de bolsas de plástico reutilizables, la compra de cristal retornable y el uso responsable de los diferentes contenedores y de los puntos limpios. 

Un incendio provocado en un bosque nos puede dar la oportunidad de educar a los pequeños en el consumo racional de papel, en la reutilización de papel y cartón en sus trabajos manuales, en el reciclado y en la protección del monte, por ejemplo, no arrancando el musgo. 

Y, ya fuera de casa, tratar el tema del uso del transporte público y de no tirar basura en la calle o en la naturaleza durante las excursiones o las estancias en la playa. A pesar del indudable atractivo que los animales tienen para los niños, también conviene hacerles comprender que no se debe tener como mascotas animales pertenecientes a especies protegidas o en peligro de extinción. 

Los niños tienen una concepción distinta a la nuestra del espacio-tiempo, de manera que esta responsabilidad les resultará motivadora, e incluso divertida, si se la presentamos como poder «bueno» sobre el entorno y el futuro. Así, les costará poco asumir la reducción del consumo de agua en su aseo personal, y el ahorro mediante hábitos sencillos como cerrar un grifo o apagar una luz innecesaria. 

Evidentemente, la ecología no es sólo una cuestión de los gobiernos, sino también de cada uno de nosotros porque, si tienen continuidad, los pequeños gestos se convierten en grandes acciones. Pero la educación en ecología es más difícil para los adultos que para los niños, ya que, en la práctica, resulta más complicado cambiar hábitos que adquirirlos. Los niños copian, sin cuestionárselo, y enseguida automatizan. Los adultos, en cambio, tenemos que incorporar ciertas costumbres, pensar antes de actuar y rectificar en muchas ocasiones. El respeto por la naturaleza es una cuestión de actitud en lo cotidiano. Adoptar esta actitud es asumir el deseo de ofrecer a nuestros herederos en la Tierra un mundo saludable. 


lunes, 23 de abril de 2018

Cómo enseñar a los niños a respetar el Medio Ambiente

Es necesario que los niños adquieran hábitos positivos en lo que se refiere a la naturaleza, como por ejemplo:

- No ensuciar ni contaminar los ríos, lagos, embalses, campos, montañas,... No echar basura al suelo.

- Utilizar el agua con moderación, tanto en la hora del baño, o de lavar las manos, etc.

- No hacer daño a los árboles, ni a los animales. Es necesario respetar el bien común.

- Reciclar y reutilizar lo que ya no nos sirve, en lugar de desechar. Los niños pueden transformar un simple tarro o envase de algún producto, en un juguete, etc. Debemos enseñar a los niños la importancia de reciclar.

- Tener respeto y contacto con la naturaleza, para conocer sus cualidades.

- Plantar, sembrar, regar y cuidar una planta o un huerto casero si es posible.

- Visitar bosques, granjas, jardines botánicos...

- Ver, siempre que sea posible, vídeos sobre la vida en los mares, montañas, etc. Es imprescindible que los niños aprendan, de una forma natural y divertida, el valor que tiene el agua, la tierra, el aire...

En el entorno familiar se puede ejercer un importante papel en este sentido. Debemos, sobretodo, dar ejemplos. Los niños nos imitan en lo bueno y en lo malo. Jamás hay que 'bajar la guardia' en este sentido.



Día de la Tierra y los niños

Una conciencia común sobre los problemas de la contaminación, de la conservación de la biodiversidad, y otras preocupaciones ambientales, no se despierta solo en un día, es necesario enseñar e inculcar en nuestros hijos la necesidad de cuidar y respetar el planeta desde que son muy pequeños, y día tras día.

Una buena ocasión es celebrar el 22 de abril el Día de la Tierra. Aprovechemos la festividad para enseñar a los niños que la buena salud de la Tierra depende mucho de nuestras actitudes frente al medio ambiente.

Fuente: Guíainfantil.com



lunes, 16 de abril de 2018

“Nos vamos de excursión con la familia al campo o montaña y queremos que nuestros hijos vivan y aprendan a cuidar el entorno"

El tiempo de ocio puede convertirse en un instrumento de valor incalculable cuando podemos hacer de él una experiencia familiar en la que nuestros hijos, en un contexto lúdico y afectivo, pero también de aprendizaje, descubren los secretos del medio natural que nos rodea y aprenden a respetarlo, disfrutarlo y cuidarlo. 

En una pequeña excursión familiar, regalamos a nuestros hijos un inmenso crisol de sensaciones que despiertan todos sus sentidos, le damos la oportunidad de sentirse parte de la vida en su sentido más amplio y primario, les revalorizamos ofreciéndoles la oportunidad de sentirse agentes protagonistas en el cuidado y mantenimiento de algo tan bello y necesario para la vida, para el ser humano, para las futuras generaciones. 

En esta dirección podéis encontrar algunas ideas sobre cómo enseñar a vuestros hijos normas básicas de respeto a la naturaleza: 

https://www.colectivotandem.com/la-importancia-de-cuidar-y-respetar-la-naturaleza/

lunes, 9 de abril de 2018

Todos hablan de dejarle un mejor planeta a nuestros hijos. ¿Por qué nadie intenta dejar mejores hijos al planeta?

El tema elegido para este mes es cuidar el medio ambiente, o mejor dicho, el tema de este mes es cuidar de nosotros desde fuera, recordando el pasado y mirando al futuro.

Seguro que todos habéis escuchado o leído mucho sobre como cuidar al planeta, pero ¿realmente estamos cuidando de nuestra "querida" Tierra? ¿Nos lo tomaríamos más en serio si fuésemos plenamente conscientes de que estamos cuidando de nosotros? ¿O acaso no somos nosotros los que enfermamos y entristecemos con todo lo que está ocurriendo? 

Por ello, desde el blog de Familia y Escuela queremos proponer un punto de vista distinto. Queremos animaros a empezar a hacer un cambio hoy, pero un cambio optimista, pues cada gesto que hagáis tendrá una repercusión positiva en el futuro. Y es necesario hacerlo ya.

¿Qué os parecería empezar evitando los plásticos (no reciclarlos, sino reducirlos al máximo)? Podéis plantearlo en la familia como un reto divertido, ¿cómo se os ocurriría sustituir las pajitas de beber? ¿y el plástico transparente de los bocadillos? ¿os atreveríais a decir adiós a los yogures en recipientes de usar y tirar? Contadnos los cambios que se os ocurran y no dudéis en dejar vuestras preguntas de cómo hacerlo. Si nosotros no sabemos responderlas seguro que otras familias podrán ayudar.

Y sobre todo, no olvidemos: